A solo dos días de la gran final de Fiebre de Baile, la competencia sufrió un giro inesperado tras confirmarse la renuncia de Cony Capelli, una de las favoritas del público para quedarse con el triunfo.
La información fue confirmada en pantalla por Diana Bolocco, quien explicó que la participante sostuvo una reunión con la producción del programa y manifestó su decisión de abandonar la competencia para resguardar su salud emocional. Pese a que se le ofreció la posibilidad de reconsiderar la medida, Capelli optó por mantener su postura.
Durante la emisión del estelar, la ausencia de la bailarina generó inquietud entre los seguidores del programa, dando paso a múltiples especulaciones en redes sociales que más tarde fueron aclaradas por la propia producción.
Según antecedentes entregados por el periodista Francisco Ruíz de Gamboa y publicados por Glamorama, la renuncia de Capelli respondería a una suma de factores. Entre ellos, un conflicto personal ocurrido durante el fin de semana, luego de que su bailarín realizara una coreografía con otra participante en un evento privado; además del desgaste generado por constantes comentarios de Raquel Argandoña a lo largo de la temporada.
A esto se sumaría la polémica mediática derivada del conflicto con Naya Fácil y una broma realizada por Julio César Rodríguez, la que fue ampliamente difundida en redes sociales y habría aumentado la presión pública sobre la competidora.
La salida de Cony Capelli modifica el escenario de la final del programa y vuelve a instalar el debate sobre el impacto emocional que enfrentan los participantes de este tipo de espacios televisivos, especialmente en etapas decisivas del certamen.




















